chícher
Lágrima bondadosa y sonrisa caudal. Humanidad agazapada bajo tormentas que fraguaron un halo de verdad, divinidad magullada mirando al frente. Expectación del destino cosido a una piel puntada a puntada, puyazo y caricia. Dulzura acunada en los apelativos que van cubriendo de joyas las pisadas pausadas e inquietas al tiempo. Chícher de las noches en el hombro del deseo y la calma. Llanto medido en la sutil alegría de cada despertar. Y cálida brisa en el fuego de la vida que te traicionó para quererte por siempre.
No se desvaneció nada salvo el lapsus que será suspiro y apenas. Niña y mujer, dos verdades en una y la mano esperando allá donde se crucen los caminos.
