todo
Los estados de ánimo son los canalizadores de los estímulos para soltar amarras y navegar mar adentro o costeando. Son guía necesaria para la depuración que desatasque las neuronas, tantas veces comprimidas. Así que ataduras fuera y línea a seguir, fuera lo homogéneo y pasemos al circuito de carreras.
Llamemos imbécil a ese que llevamos dentro y nos anda jodiendo todo el día como el guardián de los escarceos imposibles, celador amamantado por nosotros mismos hasta desnutrir la libertad. Luchemos hasta dejarlo extenuado tomando el camino elegido y no marcado, atadura estúpida que no deja que tropecemos como nos gusta hacerlo. Erremos con fruición y a tomar por culo todo, que así el todo no nos dejará.
