allí
Es allí donde aparecen, seguro, las claves en forma de sonrisa. Donde se acaba la carrera de fondo y espera el vergel tras el desierto, la venda, la caricia, el silencio.
Donde la memoria se descarga hasta alcanzar un nirvana de punto cero y sin ecuaciones. Donde los sentidos reflotan al espíritu cansado y le cuelgan en la percha de la ropa sin estrenar.
Y es el lugar que no existe aunque se llega, porque queda invadido todo del misterio del no saber ni recordar, un bosque protector que acoge a todos aquellos que lo buscaron con ahinco aun sabiendo que realmente no existía.
