temple
La sospecha dinamitó el vínculo en una certidumbre derrumbada que generó muro. Los paseos por el lado oscuro del tramposo cerebro desenvainaron el recelo y abrieron los cimientos hasta exhumarlos por encima de la línea de flotación que aquel día dibujamos al alejarnos sabiendo que, color sepia, seguiría intacta.
Hagamos raquítico al tiempo que espera encarando lo que dice ser incomprensible porque la cresta avanza entre el oleaje sin batirse. Hay lucro en su llegada a la playa que va más allá de la caricia serena sobre la arena de nuestro ruedo. Templada se aproxima al temple, fría al deseo frugal.
