aliento
Es el fin de una etapa, la recolección y el recuento, el portón cerrado. Es el sellado de la gruta que se sospecha ya engalanada de las telarañas del olvido y el silencio. Ya es verdad que hubo un adiós insospechado, hoy gritado. Y camino que no se hace regado de sueños que sueños fueron, de amor quebrado que pasó factura y dejó huella, de la mirada cristalina, opaca en la circunstancia vidriosa. Quedan las llaves sobre la mesa y marcho con el recuerdo tan apegado que roza suave el momento y calma. Renace el humano y muere definitivamente el aliento.
