influjo
Son pocas las palabras y muchas las sensaciones que extiendes para mí al antojo de mi querencia. No son frecuentes mas sí suficientes para sitiar el goce y que éste no escape. Son las píldoras que mitigan el ayuno de ti aun sin poder rebajar la intensidad de la abstinencia. Es el poderoso influjo de un magnetismo atrayente que gravita con cadencia de segundero de máximo tiempo alejado. Y vienen así los sorbos de tu poción hechizante de musa febril y táctil, aliviadora del llanto contenido y así liberado en pos de una felicidad que galopa al encuentro.
